jueves, 23 de julio de 2009

Un joven perro callejero millonario

Slumdog Millionaire (literalmente: Perro callejero millonario), conocida en Sudamérica como ¿Quién quiere ser millonario? En la gala de entrega de premios del 22 de febrero de 2009 obtuvo ocho Óscars, incluyendo el de mejor película en 2008.



Dos de sus protagonistas hacen estas declaraciones luego de haberse convertido en “populares” y tener la posibilidad concreta por primera vez en sus vidas de salir de la chabola.

«Me gusta, es realmente bonita. Pero echaré de menos a mis viejos amigos de Bandra. Quizás les visite de vez en cuando», afirmó un sonriente Azhar a Reuters. «Hemos vivido en la calle tantos años. Nunca hubiera soñado que tendríamos un techo», señaló la madre del pequeño, Shameem, poniendo de manifiesto el sentir de la mitad de los 17 millones de habitantes de Bombay, que viven en chabolas.

Recibieron llamadas de políticos para que formaran parte de la campaña electoral de las elecciones generales, pero siempre regresaban a la chabola y las casas prometidas por el Gobierno de Bombay para «enorgullecer al país» caían en el olvido.

«Me llamo Rubina Ali. No sé qué día nací y mi padre tampoco, pero sé que tengo nueve años. He vivido siempre en el poblado de chabolas situado al este de Bandra», comienza la biografía. Con un poco de suerte cuando vuelva de su suite en París tendrá una casa esperando en Bombay.

Es una hermosa aunque dramática historia. Uno no puede sentir menos que compasión por los abusos a que son sometidas muchas personas en el mundo, la asimetría económica es cada vez mayor, la injusticia creciente asusta.

¿Que tiene de hermosa esta película? Que el joven Jamal (el protagonista) a pesar de vivir en una chabola y a las injusticias a la que se ve sometido, va superando vez tras vez los distintos obstáculos sin caer como víctima del sistema perverso. Me animo a decir que su capacidad de resiliente es similar a la del joven José, el hijo de Jacob y Rebeca.

En esta película el nombre de Dios no está ausente, Dios es grande, pronuncia el hermano de Jamal al morir y realmente lo es, solo la obra de Dios puede mantener indemne a un joven en situaciones tan extremas así como también haber inspirado al guionista de semejante historia.

La cuestión es que las chabolas, villas miserias, villas de emergencia, cantegriles, favelas, barrios jóvenes, y otros nombres similares, albergan millones de personas en el mundo, como los hombres jaula en Hong Kong.


¿Es que no son humanos como los demás?
¿Es que no tienen derecho a una vida digna?
¿Cuál habrá sido su delito?
¿Nacer pobres?

La ausencia del amor de Dios es cada vez más notoria o la maldad aumenta, "Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Recuerda..." No somos del mundo pero estamos en el con un propósito.

¡Ay de ti, destructor no destruido; traidor no traicionado! Cuando acabes de destruir, serás destruido, cuando acabes de traicionar, serás traicionado.

El crimen no quedará impune, pero aún hay tiempo de volverse a Dios, aún hay posibilidades.

Entre tanto, hay muchos niños que ignoran un mundo mejor.

¡Qué bueno sería que hubiese muchos Jamal, muchos José! Probablemente estén esperando tu ayuda, tu oración, tu solidaridad. Ayúdalos en el nombre del Señor.

Seguidores (15/01/09)

Google+ Seguidores