Una perspectiva cristiana Por Febe Libert de Mackey - Hemos escuchado, nos hemos preocupado y sin duda hemos comentado los casos de femicidio y violencia de género que se han conocido en el país. Estamos conmovidos y hasta probablemente asustados. Se ha convocado a marchas a lo largo y ancho de nuestro territorio exigiendo “ni una mujer menos, ni una muerte más”. Independientemente de la diversidad de grupos con variedad de ideologías que apoyaron estas marchas – algunas de ellas incluso denunciando a la iglesia como cómplice de los femicidios – el problema de la violencia es real y crece, y sin duda está muy lejos de ser lo que Dios quiere para mujeres y hombres en nuestra nación.