sábado, 2 de mayo de 2015

No tengo tiempo

Creer que una mentira es la verdad: yo simplemente no tengo tiempo para eso 
 
por Ralph Neighbour
 
Amigos, quiero señalar que el tiempo es esencial. No hay tiempo que perder, así que no compliquen sus vidas innecesariamente. Mantengan las cosas simples en el matrimonio, en el dolor, la alegría, en lo que sea. Incluso en cosas ordinarias- tus rutinas diarias de compras, y así sucesivamente. Maneja todo lo que el mundo te confía de manera moderada. Este mundo como lo ves está por pasar (I Cor. 7: 29-31).

Los cristianos universalmente están de acuerdo en que Dios tiene derecho a una décima parte de nuestros recursos. Todos han leído Malaquías 3:7 ¿Las personas honestas le roban a Dios? Pero me roban día tras día. “te preguntas” ¿Cómo te hemos robado? “¡con el diezmo y la ofrenda así es como!”

Tontamente aplicamos este principio del Reino de diezmar sólo a las finanzas. ¡A Satanás le encanta esto! Ha formado los reinos de este mundo motivando a las personas a acumular esplendor. Esta poderosa motivación prioriza todos los valores fundamentales de la humanidad. Se la pasan toda la noche y día deseando tener el tiempo para obtener prosperidad y placer lo cual destruye la conciencia del orden mundial sobrenatural. La mayoría nunca entiende que todas las actividades comienzan en lo sobrenatural antes de que aparezcan en lo natural. Si no vemos la manera satánica en que nuestro tiempo es controlado, nuestros ministerios nunca se llevarán a cabo. La sutil mentira de Satanás creída como una verdad, es: “¡Yo no tengo tiempo!”.

Incluso los creyentes que diezman (¡un mísero 9.7% de los miembros de la iglesia!) Se disculpan rápidamente por no tener tiempo para realizar “actividades cristianas”. El comentario universal es, “No sabes cómo es poder equilibrar el tiempo para mi trabajo y mi familia, y no queda mucho que sobre para el trabajo de la iglesia. “He oído esto en los EE.UU., Singapur, Sudáfrica, Brasil, etc.
 
He encontrado una manera para hacer que los trabajadores de células confronten la verdad sobre el diezmo del TIEMPO – el bien más preciado de la vida. Podemos ganar y perder fortunas, pero nunca podemos recuperar el tiempo. Una vez que ha sido gastado se ha rendido eternamente.
 Así que, si damos el diezmo de una semana de tiempo, ¿cuántas de nuestras horas le pertenecen a Dios? 24 x 7 = 168 horas. Divide esto por un 10%: ¡16,8 horas es un diezmo semanal de nuestro tiempo, que le pertenece a Dios! He preguntado en mis Conferencias para líderes de células, para que el grupo vea cuántas horas se dedican a todas las actividades del Reino incluyendo la oración, el estudio bíblico, el ministerio, la adoración, mentorear a otros, etc. Pocos, quizás el 2% de los encuestados, se acercan a la figura de 16,8 horas. Se hace evidente que somos esclavos de horarios, fugitivos que están robando a Dios su tiempo.
 
¡La solución requiere un restablecimiento total de las prioridades! La horrible verdad es que el Reino de Dios no está en la lista de prioridades de cualquiera y de todos los cristianos que “no tienen el tiempo para esto”. Sentarnos y revisar las preciosas horas de nuestra semana para darle prioridad a la obra de Dios es una necesidad absoluta. “mi tiempo es breve” Selah

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