sábado, 26 de julio de 2014

Guerras de la mano de la fe

Rumores de guerra

"Ustedes oirán que en algunos países habrá guerras, y que otros países están a punto de pelearse. Pero no se asusten; esas cosas pasarán,... Eso es solo el principio de todo lo que el mundo sufrirá.
Ustedes serán llevados presos, y entregados a las autoridades para que los maltraten y los maten. Todo el mundo los odiará por ser mis discípulos." Ev Mateo 24 BLS

Parece que está ahí.
Aunque creo que todavía falta, y cuánto deseo que falte aún por aquellos que no escucharon. Pero por otro lado, asumo que el dolor tendrá más víctimas ya que la "picadora de carne" no se detiene, trabaja a tiempo completo.


Una tumba, una construcción, una creencia, todo se destruye para dar lugar a otra sepultura, otras construcciones, otras creencias. Ni mejor ni peor, diferentes. Pero la destrucción sigue asolando el planeta.

Destrucción y muerte en nombre de la fe. Persecución desde la intolerancia. Si, creo que vemos en blanco y negro, olvidando los matices, la gama de colores que el Creador nos proveyó. La racionalidad sucumbe ante la pasión. Lo mismo si se observa de Oriente u Occidente ¿Cuál es la causa a toda esta locura?

Todos dicen tener razón ya que "el otro empezó", como si fuese una pelea de niños. Países en guerra; sociedades en guerra; religiones en guerra; hombres, mujeres y niños en guerra. "En el campo se escuchó gritar ¿quién será capaz de vencerlo al gran Goliat? ¡cómo estar tan equivocado! ¿para qué armas en la mano? mira, piensa, dime cómo estás" Cantaba Vox Dei hace tiempo atrás... Poco después "Sólo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente, es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente." entonaba León Gieco.
El rock nacional (Argentina) en la década del setenta se hacía eco de las palabras sagradas y de la triste realidad vivida en el mundo. "Esta historia no ha terminado no, no, no..." así concluía Guerras.

Hoy, cuatro décadas después la historia continúa y tal vez siga así. Aunque sin la popularidad de aquellos expreso también mi pesar e impotencia ante tanta destrucción. Es que el hombre vive en guerra consigo mismo y causa daño a su alrededor, como el gadareno, todos se asustan y nadie puede sujetarlo ni sanarlo. Estos también necesitan encontrarse con la paz de Jesús, no con otros tratados porque el hombre los rompe. La guerra termina en la Cruz de Cristo, donde mueren los argumentos y comienza la nueva vida en ese pentecostés individual del volver a nacer.

¿Y quiénes fueron los que escucharon a Dios y no quisieron obedecerlo? ¡Pues todos aquellos que Moisés sacó de Egipto! ¿Y con quiénes estuvo Dios enojado durante cuarenta años? ¡Pues con los que pecaron y luego cayeron muertos en el desierto! ¿Y a quiénes les juró Dios que no les daría descanso en la región de Canaán? ¡Pues a los que no le obedecieron! Y en verdad, no pudieron entrar a Canaán y descansar porque no confiaron en Dios. Carta a los Hebreos 3

Que el malvado deje su camino, que el perverso deje sus ideas; vuélvanse al Señor, y él tendrá compasión de ustedes; vuélvanse a nuestro Dios, que es generoso para perdonar. Isaías 55
El arrepentimiento y perdón en Cristo son la llave para la solución.


Clamemos al Creador para que todos alcancen ese, su descanso.

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