miércoles, 10 de abril de 2013

Familia en default

En su visita a Junín, el escritor (Sergio Sinay) afirmó que la Escuela puede reforzar o modificar lo adquirido, pero que la educación “empieza en casa”. Cómo influyó el avance científico en la pérdida de valores.


El reconocido escritor y periodista argentino Sergio Sinay se presentó el jueves en el Teatro de La Ranchería, en donde ofreció una charla sobre la importancia que revisten los valores para una armoniosa vida en sociedad.
Según afirmó el autor, en la actualidad existe una profunda crisis de valores, que excede los límites de nuestro país y que se manifiesta principalmente en la (mala) educación que muchos padres brindan a sus hijos.
En diálogo con DEMOCRACIA, además, aseguró que esta pérdida comenzó a sentirse con la “explosión” tecnológica de mediados del siglo pasado y se profundizó con el desarrollo de modelos económicos neoliberales.

-¿Cuáles son los valores fundamentales que deben regir la vida de las personas?
-Después de darle muchas vueltas al tema, me parece que finalmente los valores morales, los que realmente nos importan y nos atraviesan a todos, no son tantos. Casi podría decir que están en los 10 mandamientos: no matar, no robar, no mentir, no dañar la integridad del otro. Son aquellas cuestiones que, si no las cumplimos entre todos, desbaratan la vida en común, la posibilidad de convivir.

-¿Pueden existir encontrados?
-Creo que siempre pueden agregarse valores o priorizarse unos por sobre otros, pero los fundamentales no se pueden dejar nunca de lado. 
Si nosotros nos ponemos de acuerdo en algunos pocos valores, después cada uno puede desarrollar una vida propia. Hay valores que son universales, y después hay otros que tienen que ver con los tiempos y con las culturas.

-¿Existe realmente una crisis de valores? 
-Yo creo que existe y esto se puede percibir en nuestra vida cotidiana. Se puede ver, por ejemplo, en la forma en que la gente conduce los autos. Cuando uno viola una línea amarilla, pasa por la banquina, no está demostrando su habilidad como piloto, está olvidando que vive entre otros. 
Eso mismo pasa en casi todos los órdenes de la vida. La Argentina parece un país en guerra; todos los días leemos que alguien murió como producto de una discusión que se resolvió a los tiros. Y cuando los seres humanos empezamos a vivir contra el otro, estamos en problemas todos. 

-Entonces, los valores en común son necesarios para la vida en sociedad…
-Sí, porque si primero no nos ponemos de acuerdo en ciertas formas elementales del respeto, después no podemos convivir de ninguna manera. Cuando esas formas se empiezan a romper, tenemos una justicia como la que tenemos, muchas veces bastante injusta; tenemos una política como la que tenemos…

-¿Cuándo comenzó a experimentarse esta crisis de valores?
-A partir de la mitad del Siglo XX, el desarrollo tecnológico y científico se disparó y eso nos hizo creer en algún momento que éramos dioses: que podíamos dominar a la naturaleza, el tiempo, las enfermedades, y hasta ser inmortales. 
Y para poder hacer todo esto sin frenos (clonar personas, por ejemplo), hay que amordazar lo moral, porque lo moral pone frenos. 
Fue ahí donde empezó esta pérdida de valores. Y a mí me parece que se aceleró especialmente cuando aparecieron ciertos modelos económicos en los años ochenta.

-Muchas veces se dice que el gran desempleo de los noventa generó una importante pérdida de valores…
-Yo creo que se pueden perder trabajos, pero no valores. A veces se dice que porque los padres perdieron el trabajo y quedaron en bancarrota, los chicos quedaron a la deriva; pero por otro lado hay chicos que están a la deriva porque sus padres tienen mucho trabajo y están tan preocupados por seguir acumulando dinero, que tampoco les dan un camino señalizado con valores.
Esas son muchas veces justificaciones para no preguntarnos qué tenemos que ver nosotros con todo esto.

-¿Quiénes son los responsables de transmitir esos valores?
-Creo que la fuente principal es la familia, porque no es en la escuela donde se educa. En la escuela se instruye, se informa, se entrena para el mundo, se socializa…cosas fundamentales, pero educar es transmitir valores y los valores se transmiten viviéndolos. 
Me parece que en la familia hay un gran default de valores.
La familia no es la única culpable, pero es una primera fuente que falta. Porque cuando un chico entra a primer grado, la instrucción formal, ya está educado en valores o desvalores; ya ha visto ejemplos y ha sido él mismo banco de pruebas de esos ejemplos.
Como la escuela refleja a la sociedad, también va a seguir reforzando o tratando de cambiar lo que pueda, pero lo fundamental ya está hecho.


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