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Tomás, Candela, Sofía, y...

No cumplir con la ley en todas sus formas ya es más que una avivada en nuestro país. Se ha convertido en una cultura fuertemente arraigada que sólo conduce a la desorganización social.

Este artículo se escribió el 28 de setiembre de 1997, hace 14 años, algunas "perlitas" dicen:
  • "la Argentina es el país con el mayor número de muertos en accidentes del tránsito en el mundo."
  • "Pero el tema no se agota en el incumplimiento de normas viales, también se violan los códigos edilicios, se adulteran alimentos y medicamentos, se falsifican títulos profesionales, no se cumplen los horarios (la puntualidad en un sentido amplio es una norma que no sólo caracteriza a la vida civilizada, sino que mejora la eficiencia de la sociedad en general), se ensucian los espacios públicos y se pagan sobornos para no cumplir con determinadas normas."
  • "Existe en la Argentina una solidaridad con quien delinque. Estadios de fútbol repletos ovacionan a un director técnico violador de un menor. Un jugador de fútbol, adicto a las drogas, es colocado como la cara visible de una campaña contra el uso de drogas. "
No terminamos de "reponernos" del crimen de Candela (11 años) el 31 de Agosto de este año, que se superpone el de Tomás (9 años).

El profeta Ezequiel relata: "Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a causa de ellos somos consumidos; ¿cómo, pues, viviremos?" Ez 33:10
¿Cómo, pues, viviremos? ¡Qué pregunta! Creo que muchos nos la hacemos cotidianamente, más cuando pensamos en nuestros hijos, nietos, amiguitos, la sociedad en general...
El pecado social según Mahatma Ghandi proviene de: Política sin principios, economía sin moral, bienestar sin trabajo, educación sin carácter, ciencia sin humanidad, goce sin conciencia y culto sin sacrificio.

La globalización..., dice un amigo, tal vez, pero lo cierto es que esto va de mal en peor y sin pretender haber descubierto la pólvora, como el profeta digo:
¡Vuelvan a Dios! Dejen ya sus malos caminos, basta de querer vivir de espaldas a Él. Tan simple como respetar: No matarás o, no codiciarás (nada).

Algunos, se jactan de ser muy modernos, independientes, inteligentes, pero cada vez estamos lamentando víctimas más jóvenes...
¿Hasta cuándo?

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