domingo, 4 de julio de 2010

Bandera que flamea

Cuando sea mayor, seré más fuerte
Me llamarán libertad, como una bandera que flamea
...
Tantas guerras, traspasando barreras
Trayéndonos promesas, dejándonos pobres
Los escuché decir el amor es la manera
Pero mirá cómo nos tratan, nos hacen creyentes
Peleamos sus batallas, entonces ellos nos engañan
Tratan de controlarnos, no nos podrían retener
Porque nos movemos como soldados
Entonces nosotros luchamos, peleando por comer y
nos preguntamos cuándo seremos libres
Entonces pacientemente por los días esperados
No están tan lejos, entonces por ahora decimos
...



Keinaan Abdi Warsame nació en 1978 en Mogadiscio, la capital de Somalia.
Allí vivió hasta los 13 años, cuando el estallido de la guerra civil que todavía azota a su país obligó a su familia a huir en uno de los últimos vuelos comerciales autorizados a despegar en aquel momento. El primer destino fue Nueva York, en donde su padre ya trabajaba como taxista. Pero finalmente la familia se radicó en forma definitiva en la ciudad canadiense de Toronto.
"Es una canción que habla sobre la esperanza y la inspiración. Tal vez eso es lo que el mundo esté necesitando en este momento", arriesga como explicación para su éxito. En el último número de Vanity Fair, el artista reflexiona sobre el fenómeno "Waving Flag".
En una columna escrita en primera persona, cuenta la emoción que sintió durante su reciente visita a Sudáfrica al comprobar cuán profundo había prendido su canción entre los fanáticos del fútbol de todo el mundo. "Estaba dando una entrevista en el estadio Soccer City cuando empecé a escuchar cómo un grupo de brasileños cantaba mi canción. ´Qué lejos has llegado´, pensé", escribe.
Nacionalizado canadiense, de profundas creencias musulmanas, aliado de las nuevas tecnologías (además de tener su sitio oficial tiene páginas en Facebook y Twitter), K´Naan comenzó a rapear apenas llegado a los Estados Unidos, incluso antes de aprender inglés, cuando imitaba fonéticamente las canciones de otros. Fuente: lanacion.com.ar

Y si, es así.
Son importantes las convicciones, no se puede vivir dignamente estando condicionados por el que dirán, o queriendo quedar bien con todos, sin vivir los valores absolutos que dieron origen a la vida.
Se cometerán errores, se pagará un precio, pero se llevará una vida de esperanza e inspiración sana para otros.

¿Cuál es tu bandera?

Jesús, lo hizo primero, el Camino ya está trazado. Sus seguidores tenemos la obligación de andar como el anduvo, enseñando, predicando, sanando, liberando... ¿Qué cometimos errores?
Y si..., pero el que esté libre que sea el primero en arrojar la piedra. Yo, trataré de no volver a reincidir.
¿Me acompañás? Con Su ayuda, se puede...

Jesucristo es el Señor, esa, es mi bandera.

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