lunes, 7 de diciembre de 2009

Para pensar

"La santidad no consiste en no equivocarse nunca o en no pecar. La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disposición para volver a empezar y, sobre todo, con la capacidad de reconciliación y de perdón".
Joseph Alois Ratzinger

Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.
2 Co 7:1

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