sábado, 26 de septiembre de 2009

Y dijimos que estaba bien

Anne Lotz, la conocida predicadora, hija de Billy Graham, fue entrevistada luego del ataque a las Torres Gemelas por una periodista que le preguntó por que Dios había permitido algo tan horrible. Contestó detenidamente, refiriéndose a hechos de su país, los Estados Unidos. Lo que sigue es una ligera adaptación de su respuesta.

“Creo que Dios está tan dolorido por este hecho como todos nosotros, pero durante años hemos estado diciéndole, con nuestros hechos, que se salga de nuestra vida personal y nacional y como él es un caballero, creo que se ha retirado tranquilamente”.

¿Cómo le podemos exigir que nos dé su bendición y su protección si le hemos exigido que nos deje estar solos, sin él?".


Ha habido ataques de terroristas, tiroteos en las escuelas, pero no permitimos que en ellas haya el debido nivel moral. Y dijimos que estaba bien.


Admitimos que se discutan los matrimonios de un solo sexo o que se pueda practicar la eutanasia, sin considerar las enseñanzas bíblicas. Y dijimos que estaba bien.


Permitimos toda clase de indisciplina en los colegios, en las empresas, en los sindicatos, en nombre de la libertad de expresión de los mayores y de la vida sin condicionamientos de los menos. Y dijimos que estaba bien.
Hicimos planes de educación sexual que suponen el sexo libre, sin pensar en el matrimonio. Y dijimos que estaba bien.

No tomamos medidas serias con los funcionarios que aprovechan de sus cargos para cometer defraudaciones, creyendo que no importa la moral sino que hagan cosas. Y dijimos que estaba bien.


Dejamos que actúen los que creen que la libertad de prensa significa que en todos los quioscos se exhiban revistas con tapas de desnudos y artículos de la vida desordenada de los artistas. Y dijimos que estaba bien.


Nuestros cines y televisores se llenaron de historias de adulterios, violaciones, drogas y pensamos que no era más que una diversión, que nadie toma en serio. Y dijimos que estaba bien.


Y ENTONCES NOS PREGUNTAMOS:


¿Por qué nuestros niños y jóvenes no tienen conciencia?

¿Por qué no saben distinguir entre el bien y el mal?
¿Por qué no les preocupa que todo esté lleno de corrupción, de muertes innecesarias, de criminales cada vez de menos edad?

Probablemente, si lo pensamos bien, encontramos la respuesta. Ya lo leemos en la Biblia: "Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará"


Es curioso que las bromas de mal gusto son repetidas con alegría, pero tenemos vergüenza de hablar de las cosas de Dios.


Es curioso que la gente mande a Dios a la basura y después se pregunta por qué el mundo se está destruyendo.


Es curioso ver como creemos lo que dicen los diarios y noticieros, y ponemos en duda lo que dice la Biblia.


Es curioso ver como se usa Internet para mandar chistes y propaganda pornográfica, que circulan rápidamente, pero creo que muy pocos reenvían los mensajes que hablan del Señor.


Es curioso que nos preocupemos más de lo que piensan de nosotros los demás y menos de lo que Dios piensa de nosotros"

Fuente: Periódico El Puente, Julio 2007.

Lo expresado en ese reportaje (tiene dos años) sigue llamando a la cordura a toda persona, más allá de su convicción religiosa, edad o situación social. En mi país, Argentina, es imprescindible volverse a Dios ¿No le parece?

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