miércoles, 19 de agosto de 2009

Crepúsculo y los mensajes errados.

Crepúsculo: de vampiros y mormones.

Los distribuidores han cambiado en España la frase promocional de la película. La publicidad en inglés se pregunta “Cuando puedes vivir para siempre, ¿para qué vives?”. Mientras que en castellano dice: “Cuando eres inmortal, ¿por qué morirías?”. Ambas muestran sin embargo la misma sed de eternidad y hambre por un amor que dure para siempre. Ese es precisamente el Evangelio, la buena noticia de un Dios cuyo amor eterno le ha llevado a sacrificar su propio Hijo para que vivamos con Él para siempre (Juan 3:16).

La esperanza que esta generación necesita no es la ilusión de una familia perfecta, imposible de encontrar en esta tierra, sino la seguridad de un amor que nunca nos fallará, porque va más allá de la muerte. La familia es importante, pero incapaz de salvar a nadie, más allá de la muerte. Por eso debemos predicar a Cristo, y no a la familia. Porque no hay otra esperanza de vida eterna.

José de Segovia es periodista, teólogo y pastor en Madrid. Ir al artículo.

Seguidores (15/01/09)

Google+ Seguidores