Ir al contenido principal

Maravilloso testimonio.

Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.

Maravilloso testimonio que respaldan nuestras creencias y fundamentalmente, que Dios sigue actuando a través de sus hijos hoy también. la palabra de Dios es Fiel.

Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.
Gracias a: Las fuentes del Nilo.

"Yo, un ateo, creo firmemente que África necesita a Dios"

Poco antes de Navidad regresé, tras 45 años de ausencia, al país que conocí de niño como Nyasaland. Hoy es Malaui. Viajé allí con una pequeña oenegé británica conocida como Pump Aid, que ayuda a comunidades rurales a instalar pozos sencillos para proporcionar agua limpia, para ver su trabajo.

Este viaje, además de renovar mi fe en las organizaciones de ayuda al desarrollo, me refrescó otra creencia contra la que he luchado en vano desterrar de mi vida, que siembra la confusión en mi ideología, se niega testarudamente a encajar en mi visión del mundo y ha dejado en mal lugar mi idea de que Dios no existe.

Aunque soy un ateo convencido, tengo que reconocer la enorme contribución que el cristianismo realiza en África: totalmente distinta del mundo de las oenegés seculares, los proyectos gubernamentales y los esfuerzos de ayuda internacional. Todos los anteriores, por sí mismo, no bastan. En África, el cristianismo cambia los corazones de la gente y trae una transformación espiritual, un nuevo nacimiento y un cambio que es real.

Hace años intenté evitar confrontarme con esta verdad limitándome a aplaudir el trabajo práctico de las misiones en África. Solía razonar así: es una pena que la salvación sea parte de esta labor, porque los cristianos --blancos y negros-- que trabajan en África curan a los enfermos, ayudan a la gente a leer y escribir, y únicamente los laicistas más radicales podrían ver un hospital o una escuela de una misión y decir que el mundo sería un lugar mejor sin estas instituciones. En aquella época yo concedía que si la fe motivaba a los misioneros, muy bien; pero lo que contaba era la ayuda, no la fe.

Pero me he dado cuenta de que esto no corresponde a la realidad. Teníamos amigos misioneros, y cuando yo era niño a menudo nos quedábamos con ellos en la aldea africana. En la ciudad, teníamos empleados africanos que se habían convertido y que eran unos grandes creyentes. Los cristianos siempre eran diferentes. Su fe, lejos de haberlos achantado, parecía haberlos relajado y liberado. Eran personas que tenían una vivacidad, una curiosidad, un compromiso con el mundo y una manera directa de tratar a los demás que parecían estar ausentes en la vida tradicional africana.

Cuando tenía 24 años, un viaje largo por el continente me reafirmó en esta impresión. De Argelia a Níger, Nigeria, Camerún, República Centroafricana, Congo, Ruanda, Tanzania y Kenia. Viajé por tierra en un Land Rover con otros cuatro amigos estudiantes. Cada vez que entramos en un territorio donde había misioneros teníamos que reconocer que algo cambiaba en las caras de la gente que encontrábamos y con los que hablábamos: algo presente en sus ojos, la forma de acercarse a ti directamente, sin bajar la cabeza ni tener la mirada perdida.

Esta vez en Malaui ocurrió lo mismo. No encontré a ningún misionero. Nadie se los encuentra en los salones de los hoteles de lujo discutiendo documentos de desarrollo estratégico, como ocurre con las grandes oenegé. Sin embargo, me di cuenta de que un puñado de los miembros africanos más activos de Pump Aid confesaban, en privado, ser personas de firmes convicciones cristianas. Digo "en privado", porque la oenegé es totalmente aconfesional y nunca dicen nada sobre la religión durante su trabajo en las aldeas. Pero recogí algunas referencias sobre el cristianismo durante nuestra conversación. Uno de ellos leía un libro devocional durante el viaje en coche. Otro, los domingos iba a la iglesia para acudir a oraciones que duraban dos horas.

Encajaría mejor en mi mentalidad pensar que la honradez, diligencia y optimismo que derrochaban en su trabajo no tenía conexión con su fe personal. Pero, aunque su trabajo era secular, estaba influido por lo que eran, y su ser estaba influido por una concepción del lugar del ser humano en el universo que les ha enseñado en cristianos.

La ansiedad, el miedo a los malos espíritus... penetra profundamente toda la estructura del pensamiento africano tradicional, donde un enorme peso cae sobre el individuo, sofocando su curiosidad y haciendo que la gente no tome la iniciativa y no lleve las riendas de su vida... El cristianismo, el de después de la reforma y de después de Lutero, con su enseñanza de un vínculo personal y directo entre el individuo y Dios, sin pasar por ninguna otra autoridad humana, rompe este marco filosófico-espiritual, y ofrece una base sobre la que apoyarse a los que quieren liberarse de la mentalidad tribal. Por eso el cristianismo libera.

Los que quieren que África camine con la cabeza alta en el siglo XXI deberían pensar que los medios materiales y lo que llamamos el desarrollo, no efectuarán el cambio por sí mismos. Primero, hay que suplantar todo un sistema de creencias. Un África sin cristianismo dejará el continente a merced de la nefasta fusión entre Nike, el hechicero, el teléfono móvil y el machete".

Para leer todo el artículo en español Aqui.

Para leer todo el artículo en inglés Aqui.

Entradas populares de este blog

El aborto: ¿legal o ilegal?

En estos días ingresaron tres proyectos de ley al congreso que intentar reglamentar el procedimiento de abortos no punibles ya contemplados en la ley, específicamente en el artículo 86 del Código Penal, que señala:

“El aborto practicado por un médico diplomado con el consentimiento de la mujer encinta no es punible: si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y si este peligro no puede ser evitado por otros medios; si el embarazo proviene de una violación o de un atentado al pudor cometido sobre una mujer idiota o demente. En este caso, el consentimiento de su representante legal deberá ser requerido para el aborto”.

Otros, más audaces, presagian que esto es la antesala para la legalización de todo tipo de aborto. El motivo que se esgrime en esta nueva propuesta es que las mujeres pobres mueren cuando se hacen un aborto en condiciones precarias. Sin embargo, la legalización no necesariamente baja la tasa de mortalidad, menos si se considera la tasa…

Las misiones existen porque la adoración no existe

Octubre 27, 2012 Las misiones existen porque la adoración no existe: Un legado de Bethlehem, heredado y dejado en herencia John Piper, Texto: Tito 3:4–14    Tema: Misiones mundiales
Este es mi trigésimo y (dependiendo de cómo ustedes lo cuenten), es el último mensaje sobre misiones que daré como pastor de ustedes, exceptuando el hecho de que todos mis mensajes son sobre misiones, para los que tienen oídos para oír. Pero usted sabe a qué me refiero. Cada año, (menos uno), comenzando el 13 de noviembre de 1983, he predicado durante nuestro enfoque de otoño sobre las misiones globales. Y éste es mi último. ¡Qué gran privilegio ser parte del legado de Bethlehem de las misiones mundiales! Guiar a Bethlehem es guiar a una agencia misionera mundial. No solo a una iglesia. Sino a una iglesia que se ha convertido en una organización mundial de envío de misioneros. Este liderazgo en misiones globales fue una herencia que recibí y que no creé. Y es un legado que lego con gozo sobreabundante a Jaso…

Refugiados en la pampa gaucha

Cómo comenzar una nueva vida, el drama de los jóvenes sirios en la ArgentinaJwanna Jabbour (26) y Hazem Abdoush (25) llegaron hace algunos meses escapando del horror en Siria; sus mayores dificultades son conseguir trabajo y aprender el idioma Hace 6 años que la guerra en Siria destruye todo lo que encuentra a su paso.
Este conflicto ha generado más de 5 millones de refugiados y cerca de 500.000 muertos . La gran mayoría de sirios deciden trasladarse a países vecinos con la esperanza de regresar algún día, mientras que otros se embarcan en hazañas mucho más dramáticas. Jwanna Jabbour (26) y Hazem Abdoush (25), dos jóvenes profesionales sirios, decidieron dejar atrás el infierno para comenzar una nueva vida en la Argentina. Ambos son parte de los más de 200 sirios que llegaron mediante el Programa Siria, lanzado por la Dirección Nacional de Migraciones. Leer más...
Fuente: Carola Cinto LA NACION Viernes 03 de Febrero de 2017 • 00:37