lunes, 21 de julio de 2008

Enseguida

Si no se ejecuta enseguida la sentencia para castigar una mala obra, el corazón de los hijos de los hombres se dispone a hacer lo malo. Eclesiastes 8:11



Fue bueno el debate en el Senado… Una recuperación para la democracia, que sea el comienzo del cambio porque ya existen muchas cosas que así, no deben seguir

Falleció el niño atropellado en Villa Mercedes

Cárcel para el padrastro de María Rosa

Violó a su hija de 8 años y lo benefician

Dicen que para muestra basta un botón, entonces ¿qué es lo que nos sucede? ¿Tres no son más que uno?
Cinco (5), doce (12) y ocho (8) años, son las edades de estas tres víctimas del desamparo, del desinterés humano en medio de una sociedad "desanimada" a la que la vida, se le escurre entre los dedos.
El ánima o alma esta definido por el diccionario como: Parte espiritual e inmortal del hombre, capaz de entender, querer y sentir, y que, junto con el cuerpo, constituye su esencia humana

A muchos no les gustará leerlo pero gran parte de la sociedad ha perdido el ánimo, cada vez necesitan emociones más fuertes para sentirse vivos o, beber mezclas cada vez más enérgicas para sentirse alegres por un momento, sin darse cuenta que sepulta más profundamente su cualidad humana, su dignidad, aquella con la que nació y fue creado.
Así, los crímenes más aberrantes tiñen las conciencias de impunidad, no hay quien castigue la mala obra, ¿Será que nadie se siente capaz?, ¿Usted que cree?
No estoy escribiendo de aumentos de precios, de impuestos o de política partidaria, sino de NIÑOS, de nuestro futuro como comunidad… o ¿Será que la injusticia reina?
El único que puede devolver el ánimo a las personas es Dios, no hay hombre sobre la Tierra. Solo en Jesucristo reina la Paz,

«Un hombre tenía dos hijos. Un día, el hijo más joven le dijo a su padre: “Papá, dame la parte de tu propiedad que me toca como herencia”. Entonces el padre repartió la herencia entre sus dos hijos.
»A los pocos días, el hijo menor vendió lo que su padre le había dado y se fue lejos, a otro país. Allá se dedicó a darse gusto, haciendo lo malo y gastando todo el dinero.
»Ya se había quedado sin nada, cuando comenzó a faltar la comida en aquel país, y el joven empezó a pasar hambre. Entonces buscó trabajo, y el hombre que lo empleó lo mandó a cuidar cerdos en su finca. Al joven le daban ganas de comer aunque fuera la comida con que alimentaban a los cerdos, pero nadie se la daba.
»Por fin comprendió lo tonto que había sido, y pensó: “En la finca de mi padre los trabajadores tienen toda la comida que desean, y yo aquí me estoy muriendo de hambre. Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he portado muy mal con Dios y con él. Le diré que no merezco ser su hijo, pero que me dé empleo y que me trate como a cualquiera de sus trabajadores”. Entonces regresó a la casa de su padre.
»Cuando todavía estaba lejos, su padre corrió hacia él lleno de amor, y lo recibió con abrazos y besos. El joven empezó a decirle: “¡Papá, me he portado muy mal contra Dios y contra ti! Ya no merezco ser tu hijo”.
»Pero antes de que el muchacho terminara de hablar, el padre llamó a los sirvientes y les dijo: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo, y también sandalias. ¡Maten el ternero más gordo y hagamos una gran fiesta, porque mi hijo ha regresado! Es como si hubiera muerto, y ha vuelto a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado”.
»Y comenzó la fiesta.
Lucas 15:11-24

Si los desanimados se vuelven a Dios, habrá cambios, habrá fiesta, se lo puedo asegurar.

... y el desierto se convertirá en tierra de cultivo, y la tierra de cultivo será mucho más fértil.
La rectitud y la justicia reinarán en todos los lugares del país. La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre. Mi pueblo vivirá en un lugar pacífico,

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